La estrategia de desarrollo

La estrategia de desarrollo local participativo Leader 2014-2020 del Grupo Adecuara se puede leer en este enlace de la web de RADR o bien en la web de Adecuara.

En la página 195 de la estrategia de desarrollo local participativo Leader 2014-2020 de Adecuara se pueden leer las operaciones subvencionables previstas.

 

Los objetivos generales que pretendía alcanzar Adecuara con la puesta en marcha del programa Poder (2000-2006) giraban en torno a impulsar el desarrollo endógeno y sostenido mediante la diversificación de sus economías, teniendo como meta contener el éxodo rural y la despoblación, simultáneamente a la dinamización económica. En este sentido se pretendía:

– Impulsar el equilibrio territorial favoreciendo el desarrollo de territorios y poblaciones que han tenido menos posibilidades de diversificar actividades económicas.

– Favorecer la integración en el mundo laboral de aquellos colectivos sociales que presentan más dificultades en el actual sistema económico: mujeres y jóvenes.

– Garantizar la conservación del medio natural y del patrimonio histórico cultural poniendo las bases para el desarrollo de un sistema económico sostenible.

– Diversificación de las actividades agrarias, impulsando otras actividades y sectores económicos que hasta ahora no se han puesto suficientemente en valor.

– Impulsar la formación orientada a mejorar la calidad de vida, la cualificación profesional y el desarrollo de nuevas tecnologías.

– Favorecer los sistemas de organización de las comunidades locales e impulsar las relaciones y cooperación con el exterior. Especialmente las relaciones transpirenaicas.

Se exponen abajo el planteamiento,4 los objetivos y las actuaciones previstas en el programa de Leader 2007-2013 de Adecuara:

La estrategia planteada por Adecuara en el periodo anterior, 2007-2013, buscaba la coherencia territorial a través de tres ejes:

  1. Mejorar la calidad de vida en las zonas rurales de montaña.
    1. – favorecer el equilibrio territorial, apoyando el mantenimiento de la población y las iniciativas empresariales especialmente en zonas o localidades de menor población o con problemas de pérdida de población.
    2. – favorecer y mejorar la continuidad de las actividades socioeconómicas en las zonas rurales y de montaña, fomentando la participación de colectivos más desfavorecidos, jóvenes y mujeres.
    3. – favorecer y mejorar las condiciones de vida de las poblaciones y del habitante de las zonas rurales, teniendo en cuenta especialmente las peculiaridades ambientales y socioeconómicas de la montaña.
  2. Favorecer la articulación de un sector agroalimentario.
    1. – impulsar su desarrollo.
    2. – favorecer sinergias con otros sectores, especialmente el turístico.
    3. – favorecer la identificación del territorio con sus productos y su puesta en valor.
    4. – favorecer los circuitos locales de comercialización y consumo de los productos del territorio.
  3. Patrimonio rural y medio ambiente.
    1. – valorización de los recursos naturales y culturales, incluida la función medioambiental y de conservación de paisaje de las actividades agropecuarias.
    2. – favorecer sinergias con otros sectores, especialmente el turístico.
    3. – apoyar la conservación del patrimonio rural.
    4. – fomentar las buenas prácticas medioambientales y agrosilvopastoriles.

En la economía de estas comarcas la transformación agroalimentaria no presenta un peso significativo. Sin embargo, el Grupo lo considera como un eje estratégico, con iniciativas que estimulen el aumento del valor añadido de los productos agrícolas y forestales, de forma que se favorezca la creación de empleo y el nacimiento de un verdadero sector.

Los promotores agroalimentarios están estrechamente ligados a la actividad agropecuaria, que aunque a nivel bicomarcal está disminuyendo, mantiene todavía una importante incidencia en muchas poblaciones, siendo además un activo importante para la conservación del paisaje. Se trata en su mayoría de jóvenes agricultores o ganaderos, o bien de proyectos de carácter familiar.

El sector agrario debe ser uno de principales sectores en los que debe incidir la programación de desarrollo rural, especialmente en el aspecto relativo a la dinamización y apoyo a agricultores y ganaderos para dar ese paso hacia la transformación de productos agroalimentarios de calidad, y favorecer así el mantenimiento de las actividades y los activos del sector primario. Estas medidas se plantean dentro de una estrategia destinada a potenciar la transformación de los productos endógenos, potenciar la identidad agroalimentaria y territorial, así como la comercialización y el consumo local.

La mejora de la cualificación de los recursos humanos se considera necesaria tanto como un apoyo para la identificación de productos e ideas innovadoras como para favorecer la adopción de capacidades para emprender actividades de transformación agroalimentaria por parte de los agricultores y de los empresarios agrarios. En la formación, se tratará igualmente de recoger y recuperar en la medida de lo posible la tradición local, el “saber hacer“ artesano que representa un activo importante del patrimonio rural, para conjugarlo con la innovación.

La medida de diversificación de hacia actividades no agrícolas, contribuye a un mejor equilibrio territorial, tanto en términos económicos como en sociales, favorece el crecimiento, el empleo y el desarrollo sostenible en zonas rurales. El objetivo es mantener o aumentar la renta de las familias agrícolas, fundamental en unas comarcas que presentan un 5% de la población activa ocupada en el sector agropecuario, tendencia descendente que se agudiza cada año a nivel general, pero que en algunas zonas supone todavía un porcentaje importante de la población ocupada.

En la medida de apoyo a las microempresas, es preciso incentivar la creación y el mantenimiento de un tejido económico, con especial relevancia en la puesta en marcha de empresas y proyectos de autoempleo por parte de mujeres y jóvenes, con el fin de invertir las tendencias socioeconómicas negativas, especialmente en los pueblos más pequeños y económicamente menos diversificados.

Estímulo de las actividades turísticas. En estas comarcas el turismo es un sector en desarrollo importante, motor en muchas zonas, favorece el dinamismo del empleo y aumenta la atracción global de la zona rural. Además es un sector que favorece la creación de sinergias con otras actividades del territorio, como los productos agroalimentarios, el paisaje y el patrimonio. La aplicación de esta medida en el territorio pasa por incidir en el carácter reequilibrante de la ubicación de las infraestructuras turísticas, para apoyar y reforzar aquellas zonas con menos equipamiento de servicios, creando así nuevas posibilidades de empleo y favorecer la diversificación de la economía en áreas eminentemente agropecuarias. La creación de un producto de turismo rural puede favorecer el desarrollo de la actividad turística en el medio rural y el mantenimiento de las actividades primarias. Por otra parte la puesta en valor del patrimonio de estas comarcas, es un apoyo a la actividad turística basada en los recursos naturales y culturales, actividades tradicionales con gran potencial (caza, pesca, senderismo…).

La mejora de servicios básicos a la población, infraestructuras económicas o sociales básicas, pueden favorecer la creación de un ambiente propicio para el surgimiento de iniciativas privadas de carácter empresarial y para la mejora de la calidad de vida en el medio rural. El mantenimiento de la actividad socioeconómica en los pequeños núcleos de población o en zonas de un marcado carácter agroganadero necesita del apoyo de infraestructuras que favorezcan el buen funcionamiento del “engranaje” en estas áreas, en muchos casos insuficientes: infraestructuras y servicios que faciliten la aplicación de nuevas tecnologías, el acceso a la información o la incorporación de la mujer al mercado laboral.

La valorización y conservación del patrimonio natural y cultural, constituye en sí misma una oportunidad para la mejora de la economía y la calidad de vida en el medio rural. Se trata de aprovechar sinergias con otros sectores, como el turismo rural y la artesanía, en un concepto de patrimonio rural amplio, tanto material como inmaterial, incluyendo además las tradiciones, la conservación de un saber hacer fruto de una íntima relación milenaria con el paisaje y el medio natural y la conservación y valorización de especies vegetales y animales autóctonas. En definitiva, el patrimonio que favorece la identidad territorial y una mayor calidad de vida para los habitantes de estas comarcas.

Formación e información de agentes económicos en el medio rural. Acciones formativas que vengan a paliar la situación del promotor rural, de aislamiento y alejamiento de los centros de información e innovación, suponen unos condicionantes añadidos. Además de acciones para el fomento del espíritu emprendedor, especialmente entre colectivos de jóvenes y mujeres.

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