La música también educa. Y en el medio rural, transforma. Bajo esta premisa, el proyecto «CONCILIA. Ser Mujer Rural» ha celebrado en el IES Comunidad de Daroca y el IES Baltasar Gracián de Graus las dos últimas sesiones de «Debamelón: El lenguaje del poder a través de la música», una acción que convierte canciones y videoclips en herramientas de análisis crítico para prevenir la violencia de género.
En cada sesión, el alumnado ha reflexionado sobre género, estereotipos, relaciones y dinámicas de poder desde un lenguaje cercano, actual y reconocible. A través del análisis guiado de piezas musicales y contenidos audiovisuales, los jóvenes han explorado cómo la música refleja y, en muchos casos, refuerza valores sociales relacionados con el poder, las emociones y las identidades de género, prestando especial atención a la reproducción de roles, la representación de masculinidades y feminidades, y la identificación de mensajes que normalizan el control, los celos o la cosificación del cuerpo.
Con esta acción, desarrollada en siete institutos del territorio Concilia entre diciembre y enero, el proyecto refuerza su compromiso con la educación en igualdad y la prevención de la violencia de género desde edades tempranas. Tal como destacan sus responsables, «cuestionar lo que escuchamos es el primer paso para construir igualdad», y por ello incorporan lenguajes y formatos cercanos a la juventud del medio rural para fomentar una mirada crítica, consciente y transformadora. Más información en concilia.org.



